La ciencia detrás de una

galleta perfecta

Descubre cómo la química se esconde detrás de uno de los dulces más sencillos y populares del mundo.

Una galleta recién horneada parece un placer sencillo, pero detrás de ella hay un complejo proceso científico. 

Cada ingrediente y cada técnica tienen un papel fundamental en el resultado final. Entender esto es clave para quienes quieren aprender repostería profesional y dominar la pastelería de manera seria. 

El azúcar, por ejemplo, no solo endulza: al caramelizarse aporta color y aroma. La mantequilla da suavidad y ayuda a formar la textura crujiente. La harina proporciona estructura, mientras que el bicarbonato o la levadura liberan gas, lo que hace que la galleta se expanda y se vuelva más ligera. 

Incluso algo tan simple como la temperatura del horno puede marcar la diferencia entre una galleta crujiente o una más blanda y esponjosa. 

Este nivel de detalle convierte a la repostería en una ciencia exacta. Mientras en la cocina tradicional se puede improvisar, en la pastelería las proporciones y temperaturas son cruciales. 

Por eso, los grandes chefs insisten en la precisión como base de todo buen postre. 

En las formaciones online del Chef Chema Rodríguez, los alumnos descubren esta parte científica de la repostería. A través de masterclass prácticas, se enseña no solo a seguir recetas, sino a comprender qué ocurre en cada etapa: desde el amasado hasta el horneado. 

Este conocimiento permite a los estudiantes innovar, adaptar recetas y crear sus propias versiones con total seguridad. 

Así, una simple galleta se convierte en la puerta de entrada a un mundo de técnicas, secretos y posibilidades infinitas dentro de la repostería creativa y profesional

Porque la repostería no es solo un arte, también es ciencia. Y dominarla te permite convertirte en un auténtico chef de pastelería.